lunes, diciembre 17, 2012

Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales: Ni ganadores ni perdedores

uit-conferencia-dubai2012 

Por Lic. Juan Alfonso Fernández González

El pasado viernes finalizó en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales con la aprobación del nuevo Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales [1].

Y rápidamente, numerosos medios de todo el mundo, que antes se hicieron eco de la campaña de prensa en contra el evento, se apresuraron a señalar los ganadores y los perdedores de la conferencia, como si los eventos mundiales fuesen un partido de fútbol.

Deberá pasar cierto tiempo antes de poder valorar con precisión el impacto que los resultados de este evento tendrán para el sector de las telecomunicaciones e internet. Sin embargo se puede asegurar que todos los actores participantes ganaron en un sentido y perdieron en otro.


La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)

Fue la organizadora de la conferencia. Es necesario recordar que, como agencia del sistema de las Naciones Unidas, la UIT representa los intereses de los Estados Miembros, o sea, no tiene una “agenda” propia como han señalado muchos medios.

La UIT cumplió con su mandato de negociar la revisión al Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales (RTI) y en ese sentido se puede decir que ganó.

Sin embargo, no logró la aprobación del Reglamento por consenso, sino que el mismo tuvo que ser sometido a votación.
 
De los 144 Estados Miembros presentes, 89 firmaron las Actas Finales, 23 declararon que no las firmarían, mientras que los restantes 31 adujeron que debían consultar con sus capitales. Se puede esperar que muchos de estos países las firmen ya que tienen hasta el 2015 para ello.

Esta ruptura con el método del consenso para la adopción de documentos puede considerase una derrota para la UIT, la que podrá enfrentar una pérdida de influencia en aquellos países que no votaron a favor del reglamento.

Los países que firmaron el Reglamento 

Este bloque de países subdesarrollados más Rusia y China pueden considerarse ganadores en el sentido que lograron la aprobación del Reglamento.

Sin embargo, hicieron tantas concesiones al bloque formado por Estados Unidos y sus aliados durante las negociaciones del texto del documento, que la aprobación de un Reglamento tan “aguado”, también puede considerarse como una derrota.

Los países que declararon que no firmarían el documento

Este bloque formado por los Estados Unidos y otros 23 países, fundamentalmente de Europa, aparentemente son perdedores porque se negaron a firmar un documento que de todas maneras fue aprobado.

Los Estados Unidos y sus aliados presionaron y lograron que la palabra internet no apareciera en ninguna de 15 páginas del nuevo Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales y sus anexos.

Pero como era inconcebible no mencionar a internet en un evento de telecomunicaciones del siglo XI, se adoptó la formula de añadir al reglamento, que es un tratado vinculante, 5 resoluciones no vinculantes, una de ellas sobre internet.

¡Y aún así el documento final fue rechazado por los Estados Unidos y sus aliados!

Parece ser que nunca tuvieron la intención real de firmar el nuevo Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales a pesar que se les hicieron prácticamente todas las concesiones que exigieron.

La verdadera intención, consecuente con las concepciones del neoliberalismo, es no sólo rechazar abiertamente cualquier intento de regular a internet, sino además impugnar el Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales para empezar la erosión de su marco regulatorio. En este sentido ganaron.

¿Qué viene después de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales?
El próximo año será decisivo en la lucha entre los que desean la democratización de la gobernanza internacional de internet y los que pretenden sellar su destino de privatización y control por los países ricos y las grandes empresas.

Este debate no es nuevo y está pendiente desde la segunda fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información celebrada en Túnez en el 2005, donde se acordó que “todos los gobiernos deberían tener un igual cometido y responsabilidad para la gobernanza de Internet…” para seguir con que: “será necesaria una mayor cooperación que permita a las administraciones públicas cumplir en igualdad de condiciones su misión y responsabilidades” [2]

En estos 7 años los países desarrollados, encabezados por los EE.UU. han logrado aplazar la realización de este mandato de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información.

Mientras tanto, el gobierno estadounidense se ha negado a democratizar la supervisión de los recursos críticos de internet como los sistemas de servidores raíz y de nombres de dominios, los cuales controla. Al mismo tiempo que desdeña las preocupaciones de seguridad expresadas por otros países por tal inaceptable unilateralismo.

Además, en consonancia con sus esfuerzos para socavar los marcos multilaterales de las Naciones Unidas, acusa a la ONU y a los países en desarrollo como interesados en ‘controlar internet’ y bajo este pretexto presentarse como defensores de la “libertad” de internet.

Sin embargo, sus propias acciones han puesto al desnudo la hipocresía de este proceder:
  • Los intentos de imponer las leyes Contra la Piratería En-línea (SOPA) y de Protección de las Direcciones IP (PIPA) y el Acuerdo Comercial Anti-Falsificación (ACTA) como nuevos instrumentos de aplicación extraterritorial para la protección de la propiedad intelectual eludiendo a la Organización Mundial de la
    Propiedad Intelectual (OMPI), el organismo especializado de las Naciones Unidas.
  • La decisión unilateral de cerrar sitios web que considera contrario a sus intereses y a los de las grandes empresas, como por ejemplo, Wikileaks y Megaupload.
Esta situación ha conducido a que un número creciente de países retomen el mandato de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información y exijan su cumplimiento. Ejemplos de ello son:
  • La resolución sobre “Las tecnologías de la información y las comunicaciones para el desarrollo” que adoptó la Asamblea General de las Naciones Unidas en su sexagésimo sexto período de sesiones en el 2011.
  • La propuesta de la India al sexagésimo sexto período de sesiones de Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la creación de un comité dentro de la ONU, (el “United Nations Committee for Internet-Related Policies - CIRP)”, formado por 50 estados miembros electivos para, entre otros objetivos: “garantizar que internet no sea gobernada unilateralmente”.
  • El Proyecto de resolución presentado el pasado 10 de diciembre del 2012 por el Vicepresidente de la Segunda Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas para que finalmente se discuta este tema en la Comisión de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, órgano encargado del seguimiento de los resultados de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información.
El principal resultado de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales

Al finalizar el evento en Dubái el Secretario General de la UIT expresó en una declaración: “… esta conferencia ha logrado algo extremadamente importante. Ha tenido éxito en atraer una atención pública sin precedentes a los diferentes puntos de vista que rigen las comunicaciones mundiales”.
Si los ecos de esta conferencia logra reactivar la lucha para que internet sea gobernada democráticamente, con la participación igualitaria de todas las personas, grupos y países y con sistemas de gestión abiertos, transparentes e inclusivos, entonces, en efecto, ello sería el resultado más relevante de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales.

Referencias:
[1]   ACTAS FINALES de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales, www.itu.int/en/wcit-12/Documents/final-acts-wcit-12-es.pdf
[2] Párrafos 68 y 69 de la Agenda de Túnez para la Sociedad de la Información, www.itu.int/wsis/docs2/tunis/off/6rev1-es.html

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